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1
Primero la imagen, después la respuesta
Un atlas que enseña el diagnóstico al lado de la imagen no entrena nada: entrena a leer el pie de foto. En Medorax la interpretación está tapada hasta que la pides, y lo que ves antes son los hallazgos que tendrías delante en la sala.
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2
Cada imagen dice de dónde viene
Las piezas del atlas salen de bancos públicos —PTB-XL, ISIC y compañía— que las ceden bajo licencias que exigen citar. Por eso la fuente y la licencia se pintan en la ficha aunque queden feas, y por eso las que no se podían usar sencillamente no están.
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3
Y el razonamiento de cada opción, no solo de la buena
En los 2.434 ítems de examen, cada distractor lleva escrito por qué es un distractor. Saber por qué la C está mal es lo que evita marcarla el año que viene con otro enunciado.














