Dolor anal postdefecatorio prolongado
Área: Digestivo.
Por qué aparece
- Fisura anal aguda o crónica, caracterizada por un desgarro lineal en el anodermo que desencadena un espasmo doloroso del esfínter anal interno que dura horas tras la defecación
- Trombosis hemorroidal interna o externa con edema inflamatorio severo asociado
- Absceso isquiorrectal en fase de coleccionamiento que se exacerba con el paso de las heces
- Proctitis aguda de origen actínico o infeccioso con afectación de la mucosa anal proximal.
Estudio inicial
Inspección anal cuidadosa en consulta (separación suave de las nalgas para visualizar fisura, habitualmente en la línea media posterior, o hemorroides trombosadas) | Tacto rectal (puede ser imposible de realizar inicialmente debido al dolor severo y espasmo, posponiendo el examen bajo anestesia si se sospecha un absceso oculto) | Anoscopia una vez controlado el dolor agudo.
Banderas rojas
Fiebre alta o escalofríos intensos, secreción anal purulenta o fecaloidea, imposibilidad absoluta para orinar de forma refleja (retención urinaria), rectorragia abundante o masa anal fluctuante extremadamente dolorosa.
Tratamiento habitual
- Pomada de diltiazem al 2% o nitroglicerina al 0.2% — aplicada tópicamente en el canal anal cada 12 horas para relajar el esfínter anal interno, favoreciendo la perfusión microvascular y la cicatrización de la fisura
- Anestésicos locales tópicos — pomada de lidocaína al 5% aplicada 15 minutos antes de la defecación y después de la misma
- Ablandadores de heces (polietilenglicol 17 g al día) combinados con baños de asiento con agua templada durante 10-15 minutos tres veces al día.
Orientación educativa para estudio. NO es una recomendación de prescripción. La elección real depende de la causa, el paciente y las guías vigentes.
- Área
- Digestivo
- Causas recogidas
- 4
- Opciones de tratamiento
- 3