Exantema maculopapular agudo tras defervescencia febril
Área: Pediatría.
Por qué aparece
- Infección por Herpesvirus Humano tipo 6 o HHV-6 (causa etiológica principal de la roséola, virus que infecta de forma ubicua en los primeros 2 años de vida)
- Infección por Herpesvirus Humano tipo 7 o HHV-7 (causa similar de exantema súbito, presentándose típicamente a edades ligeramente superiores)
- Infecciones por enterovirus o adenovirus (pueden imitar ocasionalmente el patrón clínico de fiebre alta seguida de exantema súbito al ceder la fiebre)
- Reacción farmacológica leve o exantema por fármacos (asociado al uso de amoxicilina u otros antibióticos administrados erróneamente durante la fase febril de la enfermedad, confundiendo el diagnóstico con una alergia a la penicilina)
Estudio inicial
El diagnóstico es eminentemente clínico basado en la anamnesis característica (lactante de 6 a 18 meses con fiebre alta de 39-40 °C de 3 a 5 días de duración, con excelente estado general intercrítico, que cae bruscamente coincidiendo con la aparición de un exantema maculopapular eritematoso rosáceo, no pruriginoso, localizado principalmente en tronco y cuello, que desaparece en 24-48 horas sin descamación). No se recomiendan pruebas de laboratorio ni serológicas de rutina. En caso de duda diagnóstica o convulsiones complejas: Hemograma, PCR, urocultivo (para descartar infección urinaria como causa de la fiebre alta previa) y punción lumbar si hay sospecha de afectación meníngea.
Banderas rojas
Aparición de petequias, petequias equimóticas o púrpura que no palidecen a la vitropresión en lugar del exantema maculopapular eritematoso típico; persistencia de la fiebre alta tras la aparición del exantema (el exantema de la roséola aparece característicamente justo cuando la fiebre desaparece de forma brusca o defervescencia); afectación del estado general con letargia, irritabilidad inconsolable o vómitos incoercibles; aparición de dificultad respiratoria; signos de meningismo o abombamiento de la fontanela; convulsiones prolongadas o estatus convulsivo (las convulsiones febriles son una complicación común de la roséola durante la fase de ascenso térmico rápido, pero deben ser simples y autolimitadas).
Tratamiento habitual
- El manejo de la roséola infantil es puramente de soporte sintomático. Paracetamol — analgésico y antipirético de elección durante la fase febril para mejorar el confort del lactante; dosis de 10 a 15 mg/kg por vía oral por toma cada 4-6 horas, sin exceder 60 mg/kg/día
- Ibuprofeno — alternativa antipirética en mayores de 6 meses; dosis de 5 a 10 mg/kg por vía oral por toma cada 6-8 horas, administrado preferentemente con alimentos
- No se requiere ningún tipo de tratamiento antivírico específico (el Ganciclovir o Foscarnet se reservan únicamente para pacientes gravemente inmunodeprimidos con complicaciones como encefalitis por HHV-6) ni tampoco tratamientos antihistamínicos tópicos o sistémicos, ya que el exantema es asintomático y autolimitado.
Orientación educativa para estudio. NO es una recomendación de prescripción. La elección real depende de la causa, el paciente y las guías vigentes.
- Área
- Pediatría
- Causas recogidas
- 4
- Opciones de tratamiento
- 3